Los años en los que el PSOE legisló contra nosotros (y II)

1) ZP: El aterrizaje de dopamina positiva

a) “Veeenga, que no pasa nada, no exageres”

El lacerante pensamiento positivo aterrizó en el PSOE en 2000, cuando la funcionaria y jefa que gana elecciones a la búlgara (mentalidad masa apenas) de lo que sería la futura subcontrata magenta Rosa Díez, el cristofriki socialcristiano Bono, Matilde Fernández y Zapatero, natural de la provincia en la que le hicieron un remake de los Santos Inocentes a la supertacañona del PP provincial el otro día; se disputaban la Secretaría General. Entonces, en el discursito que daba cada candidato para intentar convencer a los votantes, soltó aquel NO ESTAMOS TAN MAL, y nos lo recordó diez años después, diciendo, con dos cojones y un palo, ESTAMOS MUCHO MEJOR.

A partir de aquí el PSOE inició encantado de la vida un descenso al infierno de las coachinadas, que ya desmenuzamos un poco aquí, pero que sigue con otras cosas, como Carme Chacón hablándonos del “optimismo contagioso” de ZP (la transformación de Zapatero en ZP fue la típica campaña con la que se hicieron pajas un montón de creativos publicitarios a los que esto les parecía super avanzado y muy de U ESE A, pero que en realidad era la punta del iceberg de la venta de humo al por mayor); y la adopción con un inusitado orgullo de la movilidad social como idea de poder contratar a alguien que te limpie la casa y quitarnos de encima el marrón de ir a Rodiezmo todos los años. No sé, mi noción de izquierda es que para que nadie se dedique exclusivamente a limpiar mierda todos limpiemos nuestra mierda, y de limpiar mierda, pues limpiar la de quien necesita que le ayudemos, no la de aquellos que nos pueden pagar por hacerlo abusando de su superioridad y de nuestra necesidad. Si hay “movilidad social ascendente” (que es una idea blairista abyecta pero que ha conseguido, sorprendentemente, pasar como “ciencia” muy bien en nombre del CONSENSO y del PROGRESO) significa que alguien se queda abajo. Y si se echa un ojo a la literatura, pues casi nadie habla de movilidad social descendente. Más que nada porque los que la viven son gente que no tiene mucho tiempo para escribir, supongo o porque igual no es demasiado OPTIMISTA hacerlo, qué se yo, ¿no ves que no he estado en el último congreso de –inserte aquí una sigla pretenciosa en inglés de su gremio favorito que se junta en un país extranjero para presentar powerpoints, hacer coffee breaks e ir de putas?

¿Currela yo? ¡Pero si tengo “””contratada””” a una muchacha que me limpia la casa! Esa era la idea del “eh, que soy clase media” del votante socialista de los primeros dosmiles, favorecida al albur de la inmigración, o sea, gente lo suficientemente desesperada para decirte que le pagaras lo que fuera por quitarte el polvo y limpiar TU mierda, convirtiendo eso en el quid de tu ascenso social. El militante actual de mediana edad del PSOE es un mando intermedio que ya tiene sus quince años de antigüedad en la empresa –eso si no es funcionario- y opina que “los rumanos lo único que quieren es conseguir un trabajo de submileurista, y con su primer sueldo comprarse las zapatillas Nike naranja butano más feas y más caras que encuentren, hacerles una foto para mandarla a su familia y lo siguiente que hacen es ponerse a votar al PP” (esto es #truestory, lo he rescatado de un e-mail). Progresismo sin cortar, asociado a la lectura de esos artículos engolfantes del Guardian que hacen sentirse muy concienciadas a las clases medias británicas que votaron Tercera Vía sin parar y se ríen de Vicky Pollard mientras luego tienen a una en casa para cuidar a un crío que ellos no pueden cuidar (¿y esta familia no está equivocada?) porque echan quince horas diarias en un bufete de abogados, en un trabajo “de los de hacer lo que amas”.

b) Mujeres e inmigrantes: el atrezzo

Otra anécdota bella del nuevo tiempo en el que desapareció del PSOE la gente que hacía trabajos de sudar fue la aparición de ocho ministras en la portada de Vogue. ¡La igualdad era salir vestida de firma en la portada de una revista! Todas las mujeres teníamos que felicitarnos de repente porque hubiera mujeres con poder, tan ocupadas teniendo poder que tenían una filipina en casa. El éxito profesional, la liberación, era esto. ¡Y además de tener un empleo tú generas al menos otro empleo, YUJU! Pero, ¿realmente pasaba algo significativo para las mujeres que no tenían poder? ¿Saldrían en la SuperPop quizá? No, la idea no era esa. Tampoco se abrió un debate más amplio sobre por qué unas mujeres acceden al poder y otras no, o sobre si el mejor favor que podríamos hacernos es darle una vuelta de tuerca a esto de las relaciones de poder, y pensar que quizá lo de que las mujeres accedan a cúpulas no es la hostia, sino que deberíamos no dejar la vida en manos de cúpulas, y permitirles de paso también a los hombres que no midan el éxito con base en eso y no tengan ninguna necesidad de ascender y no midan su autorrealización en a cuánta gente tendrían capacidad de acojonar si quisieran. ¿I’M NOT BOSSY, I’M THE BOSS? ¡¡PERO QUE YO NO QUIERO QUE HAYA BOSS!! Bueno, pues el PSOE no lo entendió así, abriendo el grifo de esa parte del feminismo que ABORREZCO: el feminismo institucionalizado, el feminismo de “vamos a invitar a la directora de Telva al Fórum Europa –tercera vez, entre el post del otro día y este, que os hago publicidad gratis-“. Se hace mejor feminismo en blogs que en Instituto de la Mujer. Y el PSOE está en el Instituto de la Mujer, que es un poco como compartir la idea de que existen “familias equivocadas”, o sea, no llegar al fondo de la cuestión, ni ganas.

El inmigrante también fue un bonito elemento decorativo durante estos años. Pareciera que todos los inmigrantes que llegaron a España lo hicieron para participar en el festival intercultural de Javier, no a currar. Conocen la inmigración de rico, de inversor, conocen al chico peruano que hizo conmigo un master. En general, no conocen a gente que pase necesidad, creen estar concienciados con la multiculturalidad porque un día una amiga mexicana les cocinó unos tacos en su piso, o peor: porque han puesto un pie en Bruselas. O porque van mucho de viaje. ¿Contacto con nativos fuera de recepcionistas de hotel o camareros? Ninguno. No son racistas: ellos conocen a gente de todo el mundo, tienen a 400 amigos en FB de todo el mundo. Siempre que ganen, ellos o sus padres, más de 25.000 euros al año. Y todo así. ¿Las periferias? Si tenían olvidados a los nacidos en ellas, imaginemos a las “nuevas adquisiciones”.

Me dejaré sectores, pero en ambos casos lo que me importa es, volviendo también a lo que escribí el otro día, cómo la identidad “mujer” o la identidad “inmigrante” no van acompañadas de eso a lo que dedican, como diría Rendueles, la mitad de su vida adulta consciente –y en muchos casos, y específicamente en estos dos grupos, bastante más tiempo- : la identidad de trabajadores. No hablemos ya en el caso de las mujeres inmigrantes. Y tengamos a bien reconocer que las trazas de misoginia y la desconsideración por los cuidados (imaginemos que pagamos en blanco a todas las que los ejercen, no habría acumulaciones de capital “suficientes” para que tuviéramos magnates y cosas así, simplificando a saco a Federici) que quedan en el mundillo sindical han ayudado a esto. Esta dicotomía tramposa, de dimensiones mutuamente excluyentes, se ve perfectamente en la campaña que hizo el PSOE en 2004. Veamos el orden de prioridades:

Europa (en unas generales, tanto que se dice que la actual campaña no se está planteando en clave europea y se habla de todo menos de Europa), unos ordenadores en un aula… Todo eso va antes que el contrato de 10 días. ¿Trabajar?

Y las falsas dicotomías insisten en borrar la idea de “trabajador” o al menos intentar que no sea la central, obviando la transversalidad de las situaciones…

Y en la respuesta va la penitencia

Y aquí se corona la cima: el que era tu potencial votante se convierte finalmente en EL OTRO, en eso de lo que hay que huir de ser, en algo ya superado, en algo que no podemos decir que no existe, pero que en todo caso no se ve. En algo que “a mí no me va a pasar”. ¿Curritos? ¿Qué es eso?

c) De la “pelea” a la no-agresividad, y de ahí a los abrazos

¿Pelear? Vale, a mí me parece bien pelear. Pero contra tus enemigos.

Belén Gopegui. Deseo de ser punk.

Suavizar los conflictos, eliminar herramientas de presión, o peor, dejarlas solo en manos de LOS ELEGIDOS (afiliados y amigos) y fingir cierto consenso “porque podríamos estar peor”, solo trajo desgracias a todos esos que, básicamente, trabajamos. No nos autorrealizamos, ni nos jactamos de contribuir a una especie de bien común –aunque a veces sea así-, ni nada. Solo trabajamos. En general trabajamos en beneficio de unos pocos, y nos jode. Pero todavía Rubalcaba tuvo los cojones de elegir en 2011 “Pelea por lo que quieres” como lema electoral. Y así va renqueando el PSOE en los últimos años: unos días digo que “peleo” (dejaron de pelear nada en el 77), otros días le quito el puño al logo no vaya a ser que parezca “muy agresivo” (no hablemos de aquella transición extraña en la que tuvieron una coliflor por logo) o una rémora de un pasado ya superado. Y todo así, todo MUY ESTÉTICO.

2) The Valenciano era y la revuelta en el frenopático

Esta es la última paradoja que debemos tener presente: la psicologización que hoy prevalece en la vida social (el diluvio de manuales psicológicos que, en su conjunto, de Dale Carnegie a John Gray, intentan convencernos de que la vía de la felicidad debe ser procurada dentro de nosotros, nuestros procesos de maduración psíquica y de autodescubrimiento personal; las confesiones públicas como las de Oprah Winfrey; el modo en el que los propios políticos hacen públicas sus preocupaciones de orden privado a fin de justificar sus decisiones políticas) es la máscara (el modo aparente) de exactamente lo contrario: de la desintegración creciente de una efectiva dimensión “psicológica” de una experiencia auténtica de uno mismo

Slavoj Zizek, The Art of the Ridiculous Sublime (2000)

a) Qué seguridad ni qué niño muerto

Tras el desmantelamiento del bienestar “que luego te malacostumbras”, el PSOE pasa con, entre otras cosas, los abraaaazos de Elena Valenciano; de ser corresponsable de esa situación a tratar de ser una especie de cuidado paliativo, reiterándose en eso que maneja tan bien: joderte vivo pero decirte que te doy un abraaaaaaaazo para aliviarte. Imaginemos que una madre, en vez de apartar a un crío de un campo pedregoso en el abrazosque hay un 80% de posibilidades de que se vaya a caer y a hacer bastante daño, le obliga (no le deja, cuidado, sino que le OBLIGA) a entrar, pero se lleva un frasco de mercromina para curarle después. Bueno, pues el PSOE entiende España un poco de esta manera. Sí, hay ciertos sectores muy muy muy requeteprogresistas que dicen que la gente se malacostumbra y coge cánceres por ahí. Luego toca uno en la familia, resulta que el discurso que manejo (en serio, hay gente que vota al PP porque creen que votar al PP es el principio de tener tanta pasta como creen que tienen los del PP, y que son primos hermanos de esa gente muy muy muy requeteprogresista del PSOE) no me ha permitido hacerme rico como para tratarme donde trataron a Rocío Jurado y tienen que ir a esa sanidad pública de los loooosers a que les curen. Pero eh, que la gente vive dopada de bienestar.

free hugs

Como veo yo los abrazos de Valenciano y Michelle Obama.

El abrazo de Valenciano es el culmen de la psicologización política del PSOE. Sennett habla también de la instalación de todos estos sectores en algún lugar “a la izquierda del centro, donde las palabras ampulosas son más importantes que los hechos”, y añado, siguiendo con lo de arriba, que los gestos –que no los hechos, los hechos llevan demasiado tiempo siendo para mal-, el abraaaazo, también han pasado a tener un papel preponderante tanto en la autopercepción del militante del PSOE como un buen tío que quiere salvar a los descamisados de su ineptitud crónica como en el tratamiento que el militante del PSOE da a esos sectores que tiene que “sacar del infortunio”: el tratamiento de gilipollas integrales. Es el culmen de las entrevistas de buen rollo en Cuatro, el culmen de ZP diciéndonos que su nombre viene de un champú contra la caspa, el culmen del “somos humanos” como vosotros y mi hija reparte flyers en Kapital… El culmen de Tony Blair presentando su autobiografía en la tele pública irlandesa en prime time y mezclando lo de Irak con no sé qué cojones de su hijo el mayor porque “soy un hombre normal”. El culmen de Michelle Obama TAMBIÉN abrazando a una niña que le lleva el currículum de su padre que lleva tres años en paro (llegará lejos esta cría, se salta toda la cadena de mando para ir directamente hasta la DECISION MAKER -ni LinkedIn ni hostias-, lo que nadie se pregunta es cómo un padre que tendrá ¿40? años lleva tres en paro en un país modélico en hacer trabajar a la gente bajo coacción tener tasas bajas en esto. No se lo pregunta nadie porque entonces igual Michelle y el marío ya no son tan CAMPECHANOS). El culmen de ventilar todo esto porque resulta que necesitan votos y resulta que esa clasemediaprofesional ya ni es media y está en el paro y resulta que tras años molándose mazo con la profesionalización hay que rescatar alguna esencia obrera. Aha.

Y de este disparate beben los medios de comunicación afines. PRISA YA ES UN PUTO CHISTE DE COACHING, la vanguardia de la izquierda spa,  y de vacaciones cuñadas de “si podemos más lejos que los vecinos, mejor”. Prisa ya no es un grupo de comunicación: no sé qué es. El otro día “A vivir que son dos días” se hizo desde un “Congreso del Bienestar” organizado por la propia SER y hace nada en mi ciudad este señor vino a dar una conferencia de ser optimistas y tal, patrocinada también por la emisora más escuchada del espectro radiofónico estatal. Dios nos libre de decir que esta moda de ponerles delante el micro a los dealers de la positividad tenga algo que ver con ocultar el estado real de las cosas o cuestionar el papel del socialismo en ese estado de cosas. Dios nos libre de que esto tenga también algo que ver con la moda de los reportajes proconsenso metidos en la sección de Política. Al final, lo único un poco auténtico que veo en el ínclito grupo de comunicación son las borracheras de Miguel Ángel Aguilar cuando lee su telegrama en Hora 14.

b) Los otros: cuando te conviertes en perpetuador del problema

Las personas de bien que cotizamos a la Seguridad Social y las que no, hemos tenido que ver de todo en esta campaña electoral: Elpidio Silva que te compone un poema si le das 25 ecus (si le das 75 te hace un cuento), el vídeo de #YessyAEuropa de los comeflores de Equo… Personalmente me lo he pasado muy bien cuando en visto en redes sociales que los que han acusado al vídeo de clasista con MUCHA MUCHA MUCHA DUREZA –y tienen razón- no se caracterizan precisamente por no serlo ellos, clasistas digo. Debe de haber una especie de psicologización transferencial por la cual si un partido o persona que te cae muy mal dice algo con lo que estás de acuerdo pero es feo decirlo en público, las trazas de ese ALGO desaparecen de tu persona. Por esta regla de tres, como Cañete es machista y se le ataca por ello con MUCHA MUCHA MUCHA DUREZA desde el PSOE, el afiliadito medio socialdemócrata ya queda liberado de serlo. Con #eldesestao ha pasado un poco lo mismo –como si no supiéramos cuál es el espíritu fundacional de su partido-: llamarle racista me exonera a mí de serlo, o algo así han pensado los triunfitos de los otros partidos, sobre todo de los partidos caracterizados por su poquísimo clasismo, elitismo, misoginia, racismo y homofobia. Apenas.

Y hemos visto, CÓMO NO, al capo de Somosaguas, al niño en el bautizo, la novia en la boda y el muerto en el funeral a #Pablemos pecando de las mismas cosas que el PSOE. O para decirlo mejor, captando muy bien la idea de que la gente no ve en los políticos a gente como ellos –y por eso tú vas a Telecinco y eso, aunque a mí me parezca un puto coñazo, está bien-, pero si quieres hacer un discurso un poco sólido de PEOPLE LIKE US es mejor, querido amigo Master of Arts en Suiza, que de hecho, lo seas. El problema viene con que YOU ARE NOT.

Y como con todo lo que se pretende ser pero no se es, le delata una chorrada. Veamos…

 

 EN LA LAVADORA HAY QUE SEPARAR LA ROPA BLANCA Y LA DE COLOR

(aunque reconozco que el perrete me gana. Acaricia al perrete como nos acariciaría a nosotros, diciendo “yo cuidaré de ti, joven proletario” (copyright @marmisaryn)

Y aquí es cuando llega nuestra derrota definitiva, inducida por aquellos que se suponía que tenían que “””combatir””” al PSOE: la campaña electoral urdida entre todos a modo de ESPECTÁCULO. Solo miramos: no podemos hacer nada pero mantenemos la ilusión de que

Al PSOE no le preocupa Joseba de Carglass :((

Al PSOE no le preocupa Joseba de Carglass :((

participamos de algo solo por el mero hecho de criticar o decir que nos parece bien. Solo hay un desliz, una meada fuera de tiesto, que introduce un tema “no controlado” o con el que no se contaba en la campaña: el machismo. Uno de esos temas que, según ciertos sectores de la socialdemocracia pollavieja,  no sirven más que para ocultar el debate IMPORTANTE: el de la ECONOMÍA. Como si la economía, y particularmente la española, no hubiera basado su crecimiento en cantidades ingentes de machismo, clasismo y racismo y no en la “ineptitud” de las dependientas de Primark que ganan una mierda, tienen poco valor añadido, y, cómo no, VEN TELECINCO –el canal gracias al cual hemos aprendido más de estructuralismo con Faruq Ben Barek que con Antonio Gramsci- y como diría un socialdemócrata de buenrro y carriles bici, “encima de todo gasta 1,35 euros más IVA en mandar mensajes a Supervivientes para que echen a Rafa Lomana”.

Y a #Pablemos tampoco le preocupa Joseba. #Pablemos haciendo un PSOE.

3) Epílogo: No al pensamiento inmediato

Una civilización cuya existencia radica en relegar la vida humana a una situación de desventaja no merece llamarse así ni seguir existiendo

James Agee en ‘Algodoneros. Tres familias de arrendatarios’ (1936, reeditado en 2014)

Yo, todo esto no voy a decir que lo recuerde a cada minuto, pero lo tengo muy presente casi todos los días. Ni lo he olvidado y, lo más importante, no lo quiero olvidar. Si en algún momento lo olvido, que me lo recuerden por favor. No lo quiero olvidar para adaptarme a nada, ni para adaptarme a ser como ellos ni para tratar de ganar un puesto en no sé dónde que me quite las apreturas al llegar a fin de mes. NO ME DA LA GANA. No me olvido de que no hemos redistribuido una mierda en 25 años y de que se sigue jugando a gravar al pobre. No me olvido del uso de la working class como una especie de categoría de estudio exótica (los estudio, pero no soy como ellos). No me olvido de que os jactáis de no ser como nosotros. No me olvido de que seguís esos discursos meritocráticos de sustitución (vosotros no “ascendéis” socialmente porque además de limpiar, cocinar, cuidar… etc, hayáis tenido tiempo y una simpar inteligencia para aprender otro tipo de profesiones, sino que vía contactos habéis llegado a una situación lo suficientemente desahogada como para poder pagar a otros para que hagan eso EN LUGAR DE vosotros. Vosotros no lo sabéis hacer, o no lo tenéis que hacer todos los días) engendrando una subclase que, para más inri luego queréis que os vote, y que vive una vida a la desesperada “PERO POR LO MENOS TIENE TRABAJO”. No me olvido de que asfaltásteis la calle para dar carta de naturaleza a un estado de cosas que se mide en ver cuánto es capaz de llegar a trabajar uno bajo coacción, y en fomentar un debate acerca de cuánto de menesteroso tiene que ser alguien para acceder a una casa -en vez de plantearse por qué demonios hay siquiera listas, y por qué estas son tan numerosas-. Son cosas que el PP ha heredado y ha normalizado y nos recuerdan a diario quién manda aquí. No me olvido de que abrazáis una idea de “ganarse la vida”, al igual que el otro partido mayoritario, que, como diría @kalevorroka, es prácticamente el pago de un impuesto revolucionario por existir. Ni me olvido ni me quiero olvidar y sé que no me voy a olvidar.

Como currelas y como hijos de currelas, NOS DEBEMOS el deshacernos de ellos. Dejar aparcado el “podría ser peor” y el “que viene la derecha”. Dejar de vivir con la teoría del mal menor, y asaltar de una vez los cielos, en vez de resignarnos al descenso a los infiernos en la parte que quema un poquito menos.

Antes cabreados que manejables. Así que Elena, yo lo siento, pero, mi research assistant te lo explica…

VLUU L100, M100  / Samsung L100, M100

 

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Acerca de nayermaster

Amante de lo decadente.
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Una respuesta a Los años en los que el PSOE legisló contra nosotros (y II)

  1. Sara D'Eustacchio dijo:

    ME GUSTARÍA AÑADIR QUE EL PERRO QUE ACARICIA #PABLEMOS NO ES UN PERRO DE MARCA, ES UN PERRO ESTILO PROTECTORA (VA A PARECER “RACISTA PERRUNO” PERO ES QUE ES MUY SIGNIFICATIVO), ES UN PERRO QUE TE ENCUENTRAS FÁCILMENTE EN LAVAPIÉS PERO QUE JAMÁS ENCONTRARÁS EN EL BARRIO SALAMANCA PORQUE ESTÁ LLENO DE BULLDOG FRANCESES Y ALGÚN QUE OTRO YORKSHIRE. Y lo he dicho en mayúsculas porque yo a los animales y la utilización política de los mismos me los tomo muy en serio, no como a esta GENTUZA. Grande Nayer. Te queremos. #ORRAIT todo.

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